El Tango es delicioso. Siempre se me ha antojado aprender a bailarlo, expresar esa sensualidad tan elegante y atrevida a la vez; lograr esa sincronía tan perfecta con el compañero; entregarme con tanta pasión y confianza al paso y el ritmo del otro y sentir su entrega; bailar con todos los sentidos, al grado de que podría hacerlo con los ojos cerrados, intuyendo el siguiente paso, sin miedo a la incertidumbre.Y así se me antoja también vivir la vida, como bailando Tango. ¡Sigamos ensayando, amor! But... "don't move unless you feel it!"