Nunca he sido fumadora, y aunque la verdad no se me antoja, una pintura que vi hace poco en una exposición, me hizo preguntarme cuántas de las cosas que nunca he hecho, no las he hecho por prejuicios o expectativas ajenas, y no por convicciones propias. Y cuánto no me habré perdido, por negarme la posibilidad así nomás.Esa pintura, por ejemplo, me gustó mucho. Tenía ganas de comprarla, pero no lo hice porque la mujer retratada estaba fumando, y a mi parecer el cigarro echaba a perder la imagen. Luego, alguien me hizo ver que probablemente eso la haría especialmente valiosa, porque hoy día es fumar es políticamente incorrecto... así que tal vez, ya no habría muchas más pinturas de mujeres fumando.
Hoy que me encontré esta otra mujer fumando en una exposición virtual, decidí que esta vez sí iba a utilizarla, aunque estuviera fumando, en un intento por reforzar nuevos patrones en mi mente, por hacer cosas que nunca he hecho, aunque hubiera querido hacerlas. Después de hoy, podría continuar por dejarme mojar por la lluvia o ir a acampar.
Retrato Noelia, de Vieitez